viernes, 28 de diciembre de 2007

EL PAPEL DEL JUEZ EN LA DEMOCRACIA

Lic. Rudys Polanco.
En la República Dominicana, los jueces, por muchos años, habían ocupado un papel de poca relevancia e importancia en el aparato del Estado. Los pocos recursos conque contaba el poder Judicial, y la dependencia directa de los magistrados y jueces, del Poder Político, el cual, cada cuatro años se sorteaba el nombramiento de manera madalaganaria, nombrando a las personas que entendían iban a responder de manera más comoda a sus intereses particulares; sin embargo, no podemos desconocer el giro de 360 grados que ha dado la Justicia Dominicana, y su papel activo e influyente en nuestro sistema político, durante los ultimos 10 años.
Siempre he teneido mis recervas sobre el avance real de la Justicia Dominicana, sin embargo, me arrodillo ante la diosa temis, y roconozco que hemos experimentado profundos cambios.
Reconozco que frente al delicado balance entre las atribuciones del Poder Ejecutivo y las que la Constitución Dominicana asigna al Poder Legislativo, es el Poder Judicial el que actua como palanca de equilibrio de las actuaciones entre ambos poderes. Además, es el único órgano público que tiene la capacidad de elevar la Supremacia de las Leyes y de la Constitución, por encima del gobierno.
En el momento en el que el Poder Judicial se constituye en un organo autonomo, permite que se lleve a cabo el adecuado funcionamiento del sistema político Dominicano y para la legitimidad del gobierno; todo se alcanza, logrando que el Poder Judicial haga que se respeten las limitaciones externas y las internas del poder que se consagra en la Constitución, reduciendo así los excesos del presidencialismo y sus efectos negativos sobre la legitimidad del sistema político como un todo. Cuando el Poder Judicial logre alcanzar su independencia Politica, podrá hacer posible la existencia efectiva de un Estado de Derecho en el que las distintas autoridades actúen, en todos los niveles, con base en leyes preestablecidas y generales.
De acuerdo con la teoría de la separación de poderes, las principales funciones del Poder Judicial son el control de legalidad y del control de constitucionalidad. El control de legalidad asegura que el Estado, en sus relaciones cotidianas con los ciudadanos, actúe sometido a las leyes. El control de constitucionalidad, en cambio, es la función que coloca al Poder Judicial en un lugar central en la división de poderes y en los sistemas democráticos. A través del control de constitucionalidad, el Poder Judicial puede revisar las decisiones del poder creador de normas y evitar que las leyes que estén en contradicción con la Constitución afecten los Derechos de los ciudadanos, aún y cuando sean producto de una decisión mayoritaria.
Queda claro, que una de las piezas claves de cualquier democracia, incluida la nuestra, lo es un sistema judicial capaz de hacer exigible el principio de sujección de las autoridades al orden juridico.
Parece que el juez, no es un etente político, sujeto a presentarse a unas elecciones cada cierto-por cierto, breve-, tiempo. El juez no representa a ningún sector, sino que debe ser neutral; alguien que tiene la responsabilidad de juzgar objetiva e imparcialmente los asuntos prsentados o por el Estado o por los Particulares. Esto nos indica que el juez, al ejecer su función debe hacerlo en una absoluta independencia. Independencia personal, e independencia institucional. Así, la decisión del juez será fruto exclusivo de su concepción de los hechos relevantes y del Derecho, libre de cualquier influencia externa prohíbida. De hecho, el ejercicio de cualquier influencia exterior o presión está expresamente prohíbido.
En mi opinión, el interés por la Independencia Institucional de la Judicatura debe preocupar a todos los afectados por la independencia personal de los Jueces individuales. Los jueces deben esforzarse en asegurar que a ambos aspectos se le preste les preste la debida atención y se hallan situadas en lo más alto de su orden de prioridades.
El juez debe caracterizarse por su absoluta neutralidad con respecto a las partes y asuntos que tenga ante sí. Esto no significa que el juez sea apático ante las dificultades de las partes o los valores básicos y los principios que están en juego. No, sino que en una Democracia al juez se le exige de hecho dar expresión a los valores y principios de su sistema legal.
El juez debe ser neutral; pero no indiferente con respecto a la democracia, la separación de poderes o los derechos humanos.
El juez debe actuar con con objetividad. Debe contar con los requisitos normativos externos a él, determinados por los valores básicos de la sociedad democrática en la que vive. Debe identificar y dar expresión a esos valores, aun cuando él mismo no los comparta. Debe abstenerse de imponer sus propios valores subjetivos a la ciudadanía.
Finalmente creo que el juez es parte del pueblo al que pertenece. El juez debe tener conciencia de lo que le rodea, de los acontecimientos que preocupan a su pueblo. Tiene que estudiar los problemas de su país, leer su literatura, escuchar su música. Debe estar familiarizado con su tradición religiosa, social y cultural.

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